martes, 7 de septiembre de 2010

Retomando la Evaluación

LA EVALUACIÓN - Consideraciones generales

Es conveniente considerar el planteamiento de Melton (2002), quien expresa que "hay situaciones donde la evaluación podría ser utilizada primariamente para propósitos formativos y sin embargo donde existe una lógica muy fuerte para asignar calificaciones con propósitos sumativos."

Señala que ese enfoque se utiliza frecuentemente en la Open University del Reino Unido para el trabajo de proyectos, donde los estudiantes presentan planes antes de desarrollarlos por completo, los cuales son evaluados formativamente, pero a la vez son calificados de acuerdo a la medida en que reflejen las contribuciones de los estudiantes involucrados.

Según Melton esto tiene las siguientes ventajas:

Primero, asegura que los estudiantes no desperdicien tiempo y esfuerzo en esfuerzos mal dirigidos, ya que sus planes son cuidadosamente chequeados antes de implementar sus planes.

Segundo, aseguran que los estudiantes obtengan el reconocimiento apropiado en forma de calificaciones por el grado en que ellos contribuyen al desarrollo de sus planes. La calificación final alcanzada en el proyecto es así una indicación de la medida en que los estudiantes fueron capaces de producir sus propios planes y la extensión en que fueron capaces de desarrollarlos por completo.

Por último, con relación a los propósitos: formativo y evaluativo de la evaluación, es conveniente preguntarse cuales necesidades se están atendiendo. Estas necesidades fueron categorizadas por Nigthingale et al. (1996, citados por Morgan y O´Reilly, 2002) de la siguiente manera:

  1. Necesidades de los estudiantes, relacionadas con su progreso en los estudios, si están alcanzando el adecuado estándar y para obtener certificación de un nivel de logro.
  2. Necesidades de los profesores, en cuanto a conocer si sus alumnos están logrando los resultados pretendidos, si los materiales y actividades de enseñanza del curso son efectivos, y ser capaces de certificar que los estudiantes han alcanzado los estándares o los requerimientos.
  3. Necesidades de las instituciones tales como proporcionar evidencia del logro de metas institucionales, conocer si los programas y el personal docente son efectivos en sus metas establecidas, hacer reclamos a los empleadores relativos a las cualidades del graduado, certificar que los alumnos pueden ejercer en áreas vocacionales específicas, y hacer juicios sobre el acceso y admisión a programas.
    4. Necesidades de la comunidad, como conocer si las instituciones y docentes son efectivos y merecen continuar el financiamiento, si los estudiantes están debidamente preparados para sus carreras, y si la educación está siendo dirigida a alcanzar las necesidades más amplias y de largo plazo de la sociedad.

Es de observar que existe competencia en los propósitos formativos y sumativos de la evaluación, como es el caso de las necesidades de los alumnos, colocados como el centro del aprendizaje, pero cuyos méritos se juzgan generalmente de manera unilateral por parte del profesor. En búsqueda de cierto balance se han emprendido nuevas formas de evaluación, tales como la autoevaluación y la evaluación por pares. (Morgan y O´Reilly).

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